Con la implementación de la norma de Carrera Penitenciaria, se contará con un sistema de reclutamiento y selección del personal.
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, sancionó este jueves la Ley que desarrolla la Carrera Penitenciaria e incorpora al Instituto de Estudios Interdisciplinarios a este régimen, dando un paso firme en la reforma penitenciaria que adelanta su Administración y salda una deuda de más de 13 años con su personal.
El Mandatario sostuvo que con esta Ley -una deuda legislativa con más de 13 años de atraso con la Nación panameña- se busca contar con un personal íntegro, meritorio y respetuoso de los derechos humanos, garante de la seguridad y de la rehabilitación de la población penitenciaria y de la población de menores infractores que cumplen sanciones y medidas bajo la Dirección General del Sistema Penitenciario.
“Hemos sancionado una Ley moderna, ágil, justa, respetuosa de la dignidad humana y de los derechos de los privados de libertad. Buscamos que las cárceles y centros de internos dejen de ser escuelas y universidades del crimen, y pasen a ser instituciones de resocialización”, remarcó el Jefe de Estado en compañía de la Ministra de Gobierno encargada, María Luisa Romero.
Fortalecimiento de la institucionalidad
Varela destacó que la adopción de la Carrera Penitenciaria apunta al fortalecimiento de la institucionalidad del Estado, porque busca asegurar la permanencia de los mejores funcionarios dentro del sistema para darle continuidad a aquellas políticas públicas correctas en materia de rehabilitación social de menores infractores y delincuentes.
Entre los principales objetivos de la implementación de la Ley de Carrera Penitenciaria se encuentran:
A partir de hoy la Dirección General del Sistema Penitenciario y el Instituto de Estudios Interdisciplinarios contarán con un cuerpo de funcionarios jerarquizado y disciplinado, con un sistema de reclutamiento y selección, de concursos basados en méritos y evaluación para los ascensos, que tiene el fin de asegurar que el país cuente con los mejores funcionarios para la labor penitenciaria.
Además, permitirá la especialización del personal del Instituto de Estudios Interdisciplinarios en el tratamiento de personas menores de edad, contribuirá a garantizar la continuidad de los planes y programas en materia penitenciaria, la estabilidad de los mejores funcionarios y creará un sistema disciplinario adecuado a la realidad interna de los centros penitenciarios para disminuir los niveles de corrupción y a la depuración del personal penitenciario.
Nueva era en el sistema penitenciario
Romero dijo que el aporte que puede hacer la privación de libertad a la rehabilitación y en consecuencia a la reducción del delito está directamente relacionado con el trato que reciban las personas privadas de libertad, el cual depende en gran medida depende de los funcionarios que tienen contacto directo con ellas.
El Presidente dijo que las políticas de prevención de la violencia que se desarrollan, en la medida en que puedan crear las condiciones necesarias para que las personas privadas de libertad reciban una adecuada atención en el proceso de su rehabilitación. “Vamos a acercarnos al criterio humano de corrección/ rehabilitación”, enfatizó.
Manifestó que en consecuencia, la carrera penitenciaria generará mejores condiciones de seguridad en el país, en la medida en que permitirá que las personas privadas de libertad puedan reintegrarse a la sociedad.
Varela destacó que a partir de ahora se invertirán más recursos en la rehabilitación de las personas privadas de libertad adultas y en la reeducación de los adolescentes en conflicto con la ley.
“Hemos incluido modificaciones a la Ley 55 y a la Ley 40 para lograr que la seguridad externa de todos los centros penitenciarios sea asumida totalmente por el Cuerpo de Custodios Penitenciarios, reemplazando gradualmente a la Policía Nacional en dichas funciones que pasarán a ser competencia exclusiva del Sistema Penitenciario nacional”, resaltó.