Panamá, 9 de febrero de 2026.- Desde hoy y hasta el viernes 13 de febrero, en horario de 10:00 a.m. a 8:00 p.m., estarán a la venta los tradicionales y populares peluches Remenditos, edición San Valentín, en el pasillo central de Albrook Mall, a un costado de Steven’s, en el corregimiento de Ancón, ciudad de Panamá.

Estos peluches han sido confeccionados artesanalmente por personas privadas de libertad, quienes han puesto su talento, creatividad y dedicación en la elaboración de cada pieza, utilizando diversas telas de colores, hilos y técnicas de costura.

Los Remenditos que son llamados Patchie (el Osos Perezoso), Mia (la Conejita), Nena (la Pollita), Pepe (el Ñeque), Toto (el Zorrito) y Zary (la Zarigüeya), representan una opción significativa para regalar en el Día del Amor y la Amistad, este 14 de febrero.

Esta iniciativa es desarrollada por el Ministerio de Gobierno, a través de la Dirección General del Sistema Penitenciario, como parte de los programas de reinserción social, transformación de vidas, productividad e integración social que se implementan en los distintos centros penitenciarios del país.

Marianela González, quien adquirió dos de los Remenditos, aseguró que la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, ha realizado una labor inigualable al brindar oportunidades a las personas privadas de libertad para que desarrollen su creatividad en el área de la costura.

“Este talento que han aprendido lo pueden poner en práctica en el futuro, incluso al momento de emprender su propio negocio”, agregó.

González un sostuvo que admira el talento adquirido por las privadas de libertad, ya que la imagen que tenía de ellas cambió al verlas mercadeando estos productos al público interesado en adquirir los hermosos peluches.

Por su parte, Yariksa Jiménez, privada de libertad del Centro Femenino de Rehabilitación Cecilia Orillac de Chiari, comentó que los “Remenditos” son un obsequio ideal para regalar a los seres más queridos y amigos durante el 14 de febrero, fecha dedicada a celebrar el amor y la amistad, tradición en la que se intercambian peluches, flores, chocolates y tarjetas.

Con esta actividad, se promueve no solo el trabajo digno y la capacitación de las personas privadas de libertad, sino también la sensibilización de la sociedad sobre la importancia de brindar las segundas oportunidades.